La has cagado. Todos lo saben. ¿Y ahora qué?

Puedes leer este post en inglés aquí.

Todos la cagamos. Constantemente. Forma parte de ser humano. Y está bien. Mientras aprendamos de nuestras cagadas y no permitamos que nuestro ego nos ciegue.

Puedes suscribirte a mi newsletter With a grain of salt y recibir un email con novedades cada cierto tiempo.

La has cagado

Este es un mensaje que escribí en un canal privado de Slack hace algo de tiempo:

@here Peeps just wanted to say something about the whole search feature. Using the provider directly or as a bypass is something that WE, as Engineering team decide. If we think it will help the current and possible future product requirements, then we can go with it. But if we think there is a simpler solution to meet the product requirements then we will go with that one. Just wanted to say that is US who decide how to implement the feature.

Todo mal. El lenguaje del mensaje es bastante agresivo. Promueve la división entre Product Managers y Software Engineers. El uso de @here agrava la situación. Y el uso de mayúsculas no ayuda en absoluto.

Sé que está fuera de contexto, pero lo importante aquí es que simplemente la había cagado.

Todos lo saben

Llega un momento en la vida que es difícil hacer amigos fuera del entorno laboral. Gran parte de mi vida social gira alrededor del ecosistema startup. Y sé que la de muchos, también.

Estoy suscrito a newsletters, leo libros y blogs, leo artículos y escucho podcasts. Paso mucho tiempo en Twitter; quizá demasiado. Tengo camisetas chorras. Voy a meetups y eventos. Tengo un blog. Y no tengo los datos (ojalá), pero imagino que la mayoría de los empleados, fundadores e inversores de otras startups hacen más o menos lo mismo.

Con los los años, he hecho muy buenos amigos en el ecosistema startupero. Y ha sido fácil porque todos tenemos los mismos problemas y todos tenemos que superar los mismos retos tanto profesionales como personales. Todos estamos interesados en lo que pasa en otras startups, cómo superan los problemas, cómo evolucionan y dónde se equivocaron para no tener que hacerlo nosotros. Los libros están bien para aprender la teoría, pero nada ayuda tanto como compartir experiencias con otras personas.

Lo que quiero decir es que… lo sabemos. Todo el mundo sabe. Sabemos cuándo despediste a alguien mientras estaba de baja médica. Hemos visto ese mensaje agresivo de Slack, incluso si estaba en un canal privado. Tenemos conocimiento sobre esas dudosas prácticas de marketing. Nos han contado los comentarios homofóbicos que sueles hacer durante el almuerzo. Nos hemos enterado de tu proceso de contratación que hace perder el tiempo a los candidatos y sabemos que nunca das feedback a los candidatos que no pasan. Nos hemos enterado sobre esa vez que te saliste de una meeting gritando y dando portazos. Conocemos lo poco saludable que es la cultura de tu equipo y cómo de mala es la comunicación interna.

No importa si eres Software Engineer, Product Manager, CEO o Engineering Manager. Las consecuencias son demoledoras. No podrás contratar a las personas que quieras. No serás contratado por las empresas que desees. Los inversores que buscas nunca te darán ese SÍ. No te van a invitar a dar charlas en meetups. Nadie va a leer tu blog. No podrás crecer. Y la lista sigue y sigue…

¿Y ahora qué?

No te puedes esconder. No puedes deshacer lo que has hecho. Y no puedes negarlo. Pero puedes arreglarlo.

Es suficientemente triste que tenga que decirlo en un post pero, como Fitzpatrick y Collins-Sussman escriben en Debugging Teams, deberías construir la cultura de tu equipo alrededor de la humildad, el respeto y la confianza desde el principio. No solo la cultura, sino también a ti mismo. Porque casi todos los conflictos sociales se deben en última instancia a la falta de uno de estos 3.

La vas a cagar. Yo lo hago todo el tiempo. De muchas maneras. Y me avergüenzo de algunas de ellas. Pero todos estamos aquí en este punto pálido azul aprendiendo a no ser imbéciles. O aprendemos a vivir juntos, o moriremos solos. Y mira, aprender es la clave. Si tienes un verdadero deseo de mejorar como ser humano y como profesional, todo estará bien.

Cada uno tiene que encontrar su propio camino, pero los pasos básicos son:

  1. Toma responsabilidad y admite que tu ego ha sido más grande que tus valores y principios. Admite que estabas equivocado. A veces es necesario pedir perdón. No hay otra forma de lavar tu propia imagen y la imagen de tu startup.

  2. Identifica tus propios problemas personales y empieza a trabajar en ellos. Ser un ser humano decente es difícil. Hablar con tu Manager, con tu mentor o con un amigo a veces funciona. La terapia (ir al psicólogo) funciona casi siempre. Me funciona a mi.

  3. Actúa como si todo pudiera hacerse público en cualquier momento. En realidad, ya es público. Los acuerdos de confidencialidad protegen la propiedad intelectual, pero no hacen que no se corra la voz sobre la cultura poco saludable y las personalidades tóxicas.

  4. Empieza a identificar y solucionar los problemas sistémicos de la cultura poco saludable de tu equipo uno a uno. Lo antes posible. Más que nada porque lleva mucho tiempo y esfuerzo. Cuanto antes empieces, antes vas a ver resultados. Tu rol no importa. Toma ownership y empieza a arreglar la cultura de tu equipo. Algunos libros que recomiendo sobre este tema: Debugging Teams, It Doesn’t Have to Be Crazy at Work, Mastering Collaboration y What You Do Is Who You Are: How to Create Your Business Culture.

Muchas gracias a undraw.co por las ilustraciones. Puedes suscribirte a mi newsletter With a grain of salt y recibir un email con novedades cada cierto tiempo.