Cómo sobrevivir trabajando en una startup

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Un emprendedor es alguien que si saltara de un acantilado, montaría el avión mientras está en caida libre. - Reid Hoffman

Las startups son espectáculos caóticos. Nada tiene sentido. Nunca. Incluso si a veces parece que sí. Y durante un tiempo, la ansiedad desaparece. Pero a la mañana siguiente todo cambia. De nuevo. Y nuestro cerebro comienza a tratar de resolver el puzzle de la incertidumbre. De nuevo.

Gastar demasiada energía en reducir la entropía de tu startup es garantía de burnout. Te acabarás yendo o te acabarán despidiendo. En cambio, invierte en lo que te dará rendimientos o retornos compuestos. Esta es una lista de comportamientos, actitudes, consejos y actividades en los que te tienes que centrar si trabajas en una startup. Tu rol no importa. Esta lista es lo suficientemente genérica como para que cualquiera pueda aplicarla en su día a día.

Como siempre digo, estas son mis verdades personales y pueden o no funcionarte a ti. Puedes suscribirte a mi newsletter With a grain of salt y recibir un email con novedades cada cierto tiempo.

No seas idiota

Casi todos los conflictos sociales se remontan a la falta de humildad, respeto y confianza.

Así que sé humilde. Porque en realidad no tienes ni idea de lo que estás haciendo. Ni tu ni nadie. No eres especial. No eres una persona única. Nunca harás nada extraordinario. Probablemente. Así que trata a todos con respeto y confía en tu equipo. Si alguna vez vas a hacer algo extraordinario, no lo harás solo. Te lo aseguro.

Degubbing Teams de Fitzpatrick y Collins-Sussman habla en profundidad sobre este tema.

Comprende la etapa de tu equipo lo antes posible

Ried Hoffman habla en su libro Blitzscaling sobre las 5 etapas de una startup: familia (de 1 a 9 empleados), tribu (decenas de empleados), aldea (cientos de empleados), ciudad (miles de empleados) y nación (más de decenas de miles). En cada etapa, algunos equipos son piratas, mientras que otros son marines. Algunos actúan como una startup en etapa temprana y otros como consultores especializados. Algunos equipos abrazan el caos mientras que otros luchan contra la entropía a toda costa. Algunos se adaptan e improvisan, mientras que otros tienen procesos estrictos y bien definidos. Algunos son equipos de producto, mientras que otros son feature factories.

Comprende esto lo antes posible. Sabrás como comportarte y en qué gastar tu energía. Te dirá qué tipo de personas contratar, si debes actuar como generalista o especialista, si debes tener un solo foco o varios. Si debes dejar que se quemen los fuegos o cuidar cada detalle.

Haz cosas

Hecho es mejor que perfecto. Entrega algo pequeño en semanas en lugar de pasar meses tratando de pulir los detalles. Haz tu trabajo como si algo cambiara drásticamente en el próximo mes. En las startups early stage, esa ventana es aún más pequeña. Así que nunca te comprometas a proyectos a largo plazo. Hay una alta probabilidad de que se cancelen. O de que seas transferido a un equipo diferente. O de que te aburras y te canses.

Los proyectos ambiciosos y de largo plazo sí que pueden tener éxito. Pero sólo si se hacen de forma iterativa. Con pequeños bucles de retroalimentación. O feedback loops. Por lo tanto, genera expectativas a corto plazo y entrega cada iteración como si fuera un nuevo producto o feature.

Construye cualquier producto o feature pieza por pieza. Que sea simple y añada valor. Ron Jeffries habla mucho sobre cómo hacer esto en The Nature of Software Development.

Entiende el negocio

Trabajar en una startup va de utilizar tus habilidades para crear un negocio rentable y sostenible centrado en el crecimiento. No importa si eres ingeniero de software, diseñador de producto o te dedicas a vender. No te obsesiones con el código, el diseño, los procesos o el management. Tus habilidades son un medio para un fin.

Aprende los conceptos básicos del negocio para tu contexto. Crea un diccionario básico que todos puedan consultar. Comprende cómo tu trabajo impacta los números. Lee un libro sobre el mercado al que apuntas. Descubre qué espera el panorama del Venture Capital de una startup como la tuya. Si no entiendes el negocio, no podrás hacer las preguntas correctas. Y tomarás malas decisiones. Y no podrás concentrar tu energía en las acciones correctas. A un nivel más profundo, necesitas entender cómo se hace el negocio en tu startup. No solamente la parte teórica sino también los procesos, las relaciones con partners externos y las palancas que hay que mover para hacer dinero.

Preocúpate por el cliente

Haz la vida del cliente más fácil. Agrega valor a través de tu trabajo. No intentes hacer cósas increíbles. O sí. Si eso aporta valor. Pero sobre todo, céntrate en hacer algo útil. Algo que las personas necesiten. Crea algo que tenga propósito. Escucha a tus clientes. Llámalos. Literalmente. Levanta el teléfono y llámalos. Pasa tiempo estudiando sus necesidades y lo que les importa.

Domina la comunicación

Adapta la comunicación según tu audiencia. No hables con todos de la misma manera; no todos entienden las ideas de la misma forma. Tampoco todos se van a esforzar por comprender lo que realmente está intentando decir. Ni mucho menos. LOL. En general:

  1. Los niveles C (CEO, CTO, COO) tienen la agenda llena. Se breve. Pide acciones o consejos específicos.

  2. Las personas de negocios y ventas entienden de números. Úsalos.

  3. Los ingenieros no van a leer textos largos. Usa bullet points. Empieza siempre con el por qué en lugar de el qué.

  4. A los diseñadores les gusta una buena historia. Presta atención a la estructura.

  5. A los Product Managers les gustan las listas con pasos. Usa números en lugar de bullet points.

  6. Los managers son probablemente los únicos que intentarán entender lo que está intentando de decir.

Mina información

Cualquier startup tiene un organigrama oficial. Pero la información viaja a través un organigrama no oficial. Aprende cómo fluye la información a través de tu organización. De arriba a abajo, de abajo a arriba o de lado a lado. Encuntra los caminos ocultos. La información relevante nunca te llegará directamente. Tienes que ir y buscarla. La mayoría de la gente asumirá que ya sabes lo que se supone que debes saber. Y te dirán lo que piensan que te puede interesar. Haz preguntas para averiguar qué es realmente importante. Básicamente, mina información.

Haz la cantidad adecuada de preguntas

Si no hace preguntas parece que no te importa. Si haces demasiadas parece que eres una persona negativa, problemática y que no tiene ni idea. Con el tiempo descubrirás qué preguntas tienen un mayor retorno.

Asegúrate que tus números son correctos

La gente te preguntará “por qué” hasta cinco veces. Ven con la tarea hecha de casa. Ten los datos a mano para respaldar tus respuestas. Si no, es solo tu opinión. Y no vale nada. A menos que seas CEO, CTO o COO y uses tu poder para respaldar tus opiniones. El problema es que sin datos perderás credibilidad. Verifica tus números dos veces y asegúrate de que tus conclusiones cuentan una historia coherente y unificada.

Trata tus procesos como un producto

El hecho de que un proceso tenga sentido sobre el papel, no significa que funcione en la vida real. Algunos procesos emergen naturalmente. Otros son mecanismos de defensa contra el caos. De cualquier manera, implementa un proceso básico. Trátalo como un MVP e itera sobre él. Mide su impacto y pide retroalimentación o feedback. No intentes solucionar todos los problemas de una vez. No intentes hacer lo perfecto desde el primer día. No copies los procesos de otras personas. Usa scrum, kanban, agile y lean como meras anécdotas e inspiración.

Pide perdón en lugar de permiso

Lo que está escrito en la descripción de tu puesto de trabajo no es realmente el trabajo que se supone que debe hacer. En cambio, debes hacer lo que todos esperan de ti. Así que descúbrelo lo antes posible. Y si no te gusta, haz lo que se espera de ti pero también haz lo que no puedes.

Evita la burocracia a toda costa. No pidas permiso. Actúa primero. Acepta las reglas, pero ignórelas cuando desees cambiarlas. Ningún cambio ha sucedido nunca siguiendo las reglas. Sé prudente y presiona solamente un poquito. No esperes que alguien te diga que puedes ser un líder. Eso nunca va a pasar. Necesitas convertirte en un líder.

No espere a que cambie el status quo. Ábrete camino a través de él. En el peor de los casos, te despedirán y encontrarás un trabajo mejor. En el mejor de los casos, aprenderás y transformarás tu organización.

Evita las reuniones

La mayoría de las reuniones son inútiles. Cualquier personas de éxito del planeta está de acuerdo con esto. El tiempo es el único recurso valioso que tienes. Las reuniones son la muerte de la productividad. David Heinemeier incluso dice que las reuniones son tóxicas.

Como regla general, no vayas a reuniones sin agenda. Las reuniones con más de 4 personas son definitivamente una pérdida de tiempo. Reemplaza las reuniones con emails o mensajes de Slack. No aceptes reuniones solo porque aparecen en el calendario. No permitas que otras personas bloqueen tu calendario, solo están tratando de capitalizar tu tiempo. Eso debería de ser inaceptable.

Haz el pastel más grande

Peter Thiel habla sobre cómo competir es para perdedores. Naval insiste en que el status es un juego de suma cero. Así que no intentes ocupar el lugar de tu CTO. No pierdas tu tiempo con juegos internos. Estás luchando por un pedazo de un pastel pequeño. En cambio, gasta tu energía intentando hacer que el negocio sea más grande y más exitoso. Los desafíos, las responsabilidades y las oportunidades serán cada vez más grandes. Habrá más pastel del que puedas manejar.

Aboga por la colaboración en lugar de la competición. Haz que las personas que lideras se vuelvan tan buenas como tú. No podrás crecer y dedicarte a otras cosas si no hay nadie que pueda reemplazarte.

Sé optimista. Siempre

Las startups son un caos. La incertidumbre es el pan de cada día y el fracaso está casi garantizado. El 90% de las startups mueren. Alrededor del 20% fracasan en el primer año. El 34% de las startups cierran en sus primeros dos años.

Y sí. Necesitas una visión a largo plazo. Una estrategia a medio plazo. Y tácticas para pelear batallas a corto plazo. Sin embargo, la verdad es que nadie sabe realmente qué va a pasar en los próximos 3 meses.

Tu única opción es ser optimista. Incluso en los tiempos más oscuros. Incluso si la startup está a punto de cerrar mañana, sigue siendo optimista. Especialmente si eres un líder. Nadie quiere trabajar con pesimistas que ven la perdición y el apocalipsis en cada movimiento. Y nadie sigue a líderes pesimistas.

Pide y da feedback

Es muy raro tener conversaciones reales y honestas hoy en día. Todos ponemos tantas capas y desempeñamos estos roles cliché corporativos, predefinidos y profesionales. Es por eso que el feedback suelen ser tan superficial. Dar y recibir feedback solo funciona si la gente te conoce. Y quiero decir, realmente te conoce. Al verdadero tú. Si no, sus comentarios serán superficiales, vacíos e inútiles. Otra pérdida de tiempo, vamos.

La retroalimentación o feedback directo y brutalmente honesto vale la pena. No te guardes nada dentro. Si hay algo que tiene que ser dicho, debe decirse.

Encuentra un mentor

Invierte en ti mismo. Lee libros y artículos, toma cursos y escucha podcasts. Ten cuidado porque la mayoría del contenido tecnológico es una mierda. Personalmente odio la palabra consumir. Especialmente consumir contenido. Pero retrata a la sociedad actual donde el patrón es consumir, en lugar de aprender o crear. Consumir, sin cuestionar.

Pero si realmente quieres crecer, tener un mentor es la mejor forma de aprovechar al máximo tus habilidades y conocimientos teóricos. Idealmente, tu mentor estaría dentro de tu organización. Idealmente alguien en el mismo nivel que tu manager o por encima.

Conoce gente del ecosistema local

Toma tiempo para hablar con personas de tu industria. No te limites por su rol. Las personas interesantes son escasas. Si eres diseñador, no intentes conocer solamente diseñadores. Busca conocer Tech Leads, Product Managers y CEOs. Quedarte solo en tu pequeño circulito te limita mucho. Y eso también se aplica a otras partes de la vida. Rodéate de personas inquietas e increíbles.

Pero no esperes a que otras personas te contacten. Ve y busca deliberadamente a las personas que quieras conocer. La mayoría de la gente no dirá “no” a un café. Es mejor si ya tienes un tema específico sobre el que te interesa hablar. Será el catalizador de una buena relación. Habla con las personas de manera honesta y real. Todos estamos cansados de tener conversaciones cliché.

Ve a ver la tele

Quedarte hasta las tantas no significa que estás haciendo un gran trabajo. El trabajo duro es para idiotas y perdedores. En vez de eso, hazlo de forma inteligente y sé eficiente. Tener éxito no es una cuestión de cuánto tiempo inviertes sino de la calidad de tus decisiones.

No caigas en la trampa de la meritocracia porque es puro bullshit. Erik Dietrich habla mucho sobre este tema en Developer Hegemony: The Future of Labor.

Cuídate, duerme bien, haz ejercicio, medita, aprende algo que te guste y dedica tiempo a tus seres queridos. Como dice Morty: Nadie pertenece a ninguna parte, nadie existe a propósito, todos vamos a morir. Ven a ver la tele.

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